Salsa de tomate casero
En mi casa nos encanta la salsa de tomate. Así que aquí os dejo nuestra receta que es un complemento que va genial como ingrediente de muchos platos.
Ingredientes (con esto nos saldrá alrededor de 350 g de salsa).
- 2 Ajos.
- 1/2 Cebolla (puedes usar de cocinar, cebolleta o cebolla dulce).
- 3 o 4 tomates maduros (puedes usar cualquier variedad para salsa como los tomates de rama o los tomates pera).
- Aceite de Oliva Vírgen Extra.
- Albahaca.
- Orégano.
- Agua.
Preparación:
- Pela y pica el ajo y la cebolla.
- Pon aceite de oliva en una olla y pocha el ajo y la cebolla a fuego medio/bajo.
- Cuando ya esté bien pochado añade un poco de agua (suficiente para que cubra el ajo y la cebolla) y pon el fuego fuerte para que hierva. Deja reducir el agua. Hay que estar atentos del fuego y bajarlo si hace falta para que no se nos queme. Con este paso lo que vamos a hacer es caramelizar el ajo y la cebolla con los azúcares naturales de la cebolla que nos ayudará a neutralizar después la acidez del tomate.
- Mientras se va cocinando lo anterior lava los tomates y quítales el corazón ¡con cuidado de no llevarte medio tomate! Trocéalos en cachos pequeños y añádelos a la olla cuando la cebolla y el ajo estén caramelizados, lo sabrás porque se habrá reducido mucho el líquido y estarán de un ligero color marrón.
- Revuélvelo todo y deja cocinar a fuego medio. Según se va cocinando vete aplastando los tomates para ir sacándoles el jugo y revuelve de vez en cuando para que no se queme.
- Cuando veas que ya están muy aplastados y que el tomate se va friendo (unos 15 o 20 minutos después de echar los tomates a la olla) tritúralo todo, puedes hacerlo dentro de la olla (si lo haces así cuidado con las salpicaduras que el tomate estará hirviendo) o en un vaso para batidora.
- Vuelve a poner la salsa en la olla para que se acabe de cocinar (de 5 a 15 minutos más, tendrás que ir probando la salsa para que la quites cuando esté a tu gusto). En este paso puedes añadir alguna especia o dejarlo así y añadirlas cuando lo vayas a usar. Yo siempre le echo un poco de albahaca y orégano, en mi casa les encanta ese toque porque les recuerda a la comida italiana.
Puedes usarla para acompañar pasta, albóndigas (para carne queda mejor si añades pimiento verde), pescados como el bacalao (para esto le añadiría pimiento rojo), para hacer huevos rellenos, para añadir a guisos, a los arroces… Como ves da mucho juego tener una rica salsa de tomate frito casera en casa.
Receta de Beatriz Herranz
Esta receta pertenece al concurso de recetas de cocina sana propuesto para ayudar a encontrar soluciones para todos los que practican las intolerancias alimenticias.
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