Las cadenas musculares
1. INTRODUCCIÓN
Según Busquet, las cadenas musculares representan las estructuras dinámicas que ponen en marcha la organización cinética del cuerpo.
La cadenas musculares representan circuitos en continuidad de dirección y de planos a través de los cuales se propagan las fuerzas organizadoras del cuerpo.
El cuerpo obedece a 4 leyes:
- Equilibrio
- Economía
- Confort (no dolor)
- No cambio
En el esquema fisiológico, el equilibrio, en toda su dimensión es prioritaria y las soluciones adaptativas son económicas. Con que el esquema de funcionamiento fisiológico, es naturalmente confortable.
En el esquema adaptativo, la organización del cuerpo tratará de conservar el equilibrio, pero dando prioridad al no dolor.
El hombre está dispuesto a todo para no sufrir. Hará trampas, se curvará, disminuir la movilidad en la medida que sus adaptaciones defensivas, menos económicas, le harán recuperar el confort.
La organización general del cuerpo responde a una necesidad de relación con la vida.
La buena coordinación de la organización general pasará por las fascias.
Toda demanda de longitud de una sentido necesitará un préstamos del conjunto de la fascia. Es precioso que la resultante de las tensiones que se aplica sobre ella esté en una constante fisiología. Si este crédito de longitud no se puede conceder, se produce una tensión dolorosa, desencadenando por vías reflejas tensiones musculares (no dolor).
Las funciones están catalizadas por el movimiento de las estructuras periféricas. Si la movilidad del cuadro musculo-esquelético se altera, tenderemos una reducción de la velocidad de una vaina, función visceral.
En contrapartida, la disfunción de un órgano, con fenómenos de congestión o esclerosis, modificará por su pesadez o retracción, su sistema de suspensión fascial.
El tratamiento de las cadenas musculares es en realidad un trabajo de las fascias.
Al obtener la remodelación de las fascias por el tratamiento de las cadenas musculares, sólo entonces podremos rearmonizar de forma eficaz y duradera su movimiento.
Enviado por Verónica González Fernández.
Fisioterapeuta