“Hay muchas maneras de estar vivo, pero sólo una de estar muerto”
Vivimos momentos oportunos para preguntarnos por la supervivencia de las organizaciones.
Todo lo que nos rodea, incluidos nosotros y las organizaciones a las que pertenecemos, existe porque ha sido capaz de superar algún tipo de filtro (selección) planteado por el entorno. Por eso existe el ser humano y no los dinosaurios.
Nuestra complejidad interna y de cuanto nos rodea (incluidas las organizaciones a las que pertenecemos) se ha transformado tantas veces como ha sido necesario para seguir viviendo. Sobrevivir es el objetivo.
¿Qué hacer para sobrevivir cuando la incertidumbre amenaza?
Aislarse y Simplificar: reducir la actividad y los costes, protegerse, mantenerse en inercia o cambiar de forma. Lo que hace un oso en invierno o Ferrero Rocher en verano.
Cambiar de entorno: abrirse a otro entorno (con la movilidad) o incidir en el entorno (con la tecnología).
Lo que hacemos en invierno con un abrigo (tecnología para el frío) o Apple lanzando iPhone.
Ganar capacidad de anticipación: aumentar nuestro conocimiento y adaptarnos antes que el entorno.
Lo que hace un camaleón en el desierto o Microsoft comprando empresas high-tech.
Asociarse con otros: por reproducción, asociación o simbiosis.
Lo que hacen un hombre y una mujer al casarse o dos empresas al fusionarse.
En cualquiera de los casos, nuestra decisión deberá orientarse a ganar independencia respecto al entorno para sobrevivir.
Cuanto mayor es la incertidumbre, más necesaria es la adaptabilidad: la capacidad de adaptarnos y de pasar a la acción de manera continua y recurrente.
El desarrollo tecnológico, la globalización y el conocimiento disponible son un gran potencial para cambiar el entorno y ganar capacidad de anticipación.
Entonces, ¿por qué hemos llevado el sistema económico global a una situación en la que se ha puesto en peligro la supervivencia de muchas organizaciones? Qué gran paradoja.
Es un buen momento para aprender y rediseñar. No nos queda otra ya que, como dice Wagensberg:
“Hay muchas maneras de estar vivo, pero sólo una de estar muerto”.
“Si la naturaleza es la respuesta ¿Cuál era la pregunta?
Jorge Wagensberg