Esguinces (VII)
Tratamiento de Esguinces VII
Hasta ahora se ha visto cómo es una articulación, cómo es su biodinámica, cómo se produce la lesión y cuáles son los mecanismos de reparación del cuerpo. Se han analizado las dos primeras fases, ahora queda una de las más importante, aunque no se le suele prestar mucha atención, ya que en esta fase ya no hay ni dolor ni peligro, aunque puede ser determinante en la evolución de la articulación.
Tratamiento y Prevención III
Como se ha comentado anteriormente, conocer las fases es fundamental ya que permite adecuar y mejorar su tratamiento. Las fases son:
- – Fase Inflamatoria
- – Fase de pegado y reparación celular
- – Fase de absorción y recuperación de la información propioceptiva
3.- ABSORCIÓN Y CONSOLIDACIÓN PROPIOCEPTIVA
Para un buen funcionamiento es necesario que los tejidos están sanos, como se ha visto antes, tensos y a la vez elásticos, siendo así capaces de proporcionar una buena información.
Además de esto, el Sistema Nervioso Central debe ser capaz de procesar bien la información, y para ello depende de eventos pasados y de cómo de peligroso entienda que ha sido la lesión, y por tanto, de cuánto debe proteger la zona.
Es necesario un buen trabajo propioceptivo y una terapia manual no agresiva cuyo fin sea calmar el Sistema Nervioso Central.
Se puede ayudar con homeopatía con el fin de equilibrar la capacidad propioceptiva, buscando cuál es la más indicada.
Se puede apoyar con kinesio-tape® para favorecer la propiocepción.
Se debe forzar poco a poco la articulación dañada para acostumbrarla al esfuerzo y la tensión. Uno de los mejores ejercicios que hay para tonificar una articulación dañada son los ejercicios excéntricos.
Lesiones Crónicas, Recidivantes o que mantienen molestias
Hay que tener muy en cuenta que si ha habido daños previos que fueron un problema serio en su entonces, con daño grave o que incapacitó en alguna actividad importante, o de recuperación lenta y difícil, ahora el cerebro estará asustado y será muy precavido ante un posible nuevo peligro, por lo que disparará respuestas desproporcionadas, con mucho dolor e inflamación.
Cuando una estructura se ha reparado, ha finalizado su proceso, se mantiene como está. Si el colágeno no está bien distribuido, el tejido puede quedar laxo o ser una amalgama de colágeno sin una dirección concreta, produciendo rigidez y a la vez no siendo resistente a movimientos fuertes. A no ser que se produzca un estímulo externo por parte de un terapeuta, ese tejido se mantendrá así de por vida, siendo una de las causas de que una lesión pueda dar problemas una y otra vez.
Pídele a tu terapeuta que te ayude, pudiendo tu mismo valorar la ganancia gracias a los tests que aporta la Antiterapia.
Es importante que si no ha habido un golpe o caída, o si se mantiene dolor o inestabilidad, o la lesión se repite, consultes con un experto para que te haga un estudio de la biodinámica y de la estructura lesionada, a fin de que se valoren los motivos de por qué ahí existe debilidad y se solucione antes de que el problema se agrave. Como se ha visto, cuanto una estructura a finalizado su proceso reparativo es más difícil de recuperar su estado saludable y eficiente. Esto será más importante cuanta mayor importancia tenga esa articulaciones para ti, no es lo mismo un tobillo para un oficinista que para un deportista profesional.
Gracias a los tests de biofeedback de la Antiterapia, como pueden ser los de kinesiología, se puede valorar cada estructura, permitiendo al terapeuta valorar e incidir en el tejido que esté produciendo problemas, según los conocimientos y posibilidades de cada uno.
Prevención
La hidratación apropiada es muy importante, ya que un tejido menos hidratado tiene menos fuerza compresiva (sustancia fundamental), y no se deslizan con tanta facilidad unos sobre otros. Como resultado, los fascículos de fibras de los ligamentos no se alinean tan rápidamente ante las fuerzas impuestas, lo cual reduce la capacidad del tejido para resistir al máximo una fuerza aplicada con rapidez. La posibilidad de que se formen adherencias entre los planos de tejido previamente móvil aumenta (pérdida de efectividad).
Ejercicio moderado y constante. Ojo después de periodos de inactividad, hay que tener siempre en cuenta la retracción del tejido blando.
Es importante tener una buena nutrición, a ser posible personalizada, adecuándola a las necesidades del momento y a la época del año.
José Luis Godoy Muelas