El poder de las plantas
En estos tiempos, en el que la farmacopea está tan desarrollada, hemos abandonado recursos ancestrales, eficaces y a nuestro alcance que ayudan a mejorar nuestra salud, cuyos beneficios han sido ampliamente comprobados.
En 1988 la OMS participó de la Declaración de Chiang Mai en la que podemos encontrar en su documento final: “Nosotros reconocemos que las Plantas Medicinales son esenciales en la Atención Primaria de la salud, tanto en la auto-medicación como en los Servicios Nacionales de Salud” .
Centraremos este articulo en mencionar algunas plantas que fortalecen el Sistema inmune, ayudan a combatir microbios y están sobradamente probadas para mejorar las dolencias del aparato respiratorio.
Se pueden tomar solas, combinarlas o ir rotándolas para aprovechar las diferentes propiedades:
- Echinacea: planta herbácea y perenne, originaria de Norteamérica. Gracias a sus principios activos, se utiliza, popularmente, para estimular el Sistema Inmune. Previene y acorta gripe, resfriados y tiene propiedades antivíricas.
- Diente de León: esta planta es una de las conocidas como malas hierbas, la vemos en campos y parques. Sus propiedades más conocidas son limpiar el hígado y mejorar la digestión, además, el extracto de diente de león reduce la capacidad replicativa de virus y bacterias dañinas.
- Uña de gato: es una liana que crece en las selvas de América del Sur, donde durante casi 2.000 años se ha utilizado con fines medicinales por sus propiedades antiinflamatorias y por estimular el sistema inmune.
- Aloe Vera: se cree que su origen se encuentra en Sudán, sin embargo, al poder sobrevivir a climas extremos y carentes de agua es posible cultivarla en casi en más de la mitad del planeta. Una de sus mejores usos es combatir gérmenes, virus y bacterias gracias a estimular los macrófagos.
- Salvia: es una planta arbustiva, perenne, originaria de la región mediterránea. Tiene muchas usos para la salud, de hecho su nombre en latín significa “salvar”. Aunque son muchas sus propiedades la mencionamos por ser un potente expectorante y fortalecer el sistema inmune.
- Ortiga: es otra de las denominadas malas hierbas, presente en muchas partes del mundo. En muchas culturas se utiliza para infecciones causadas por virus y es muy buena como expectorante.
- Hojas de Banano o Plátano: planta originaria del sudeste asiático y Australia. Las hojas contienen un compuesto llamado alantoína, la cual acelera el sistema inmunitario.
- Lapacho, Pau d´Arco: árbol nativo de la selva tropical amazónica y que puede encontrarse en Centro y Suramérica. Es particularmente eficaz en infecciones de mucosas y muy especialmente en personas con un sistema inmune pobre.
- Romero: arbusto muy aromático, proveniente del mediterráneo, utilizado sobre todo para cocinar. Gracias a los aceites que contiene tiene efectos antivirales, antibacterianos y antiinflamatorios. Es común su uso para el aparato respiratorio.
- Tomillo: es una hierba mediterránea con usos culinarios. El aceite de tomillo se utiliza como bactericida y contra los hongos. Se utiliza ampliamente para limpiar las vías respiratorias.
- Jengibre: es calorífico, por lo que es eficaz contra la gripe y los resfriados, favorece la expectoración.
- Eucalipto: árbol originario de Australia y Tasmania, que está distribuido por todas las partes del mundo. Se utiliza para infecciones en las vías respiratorias.
- Ajo: es una planta de la misma familia que la cebolla, los puerros y las chalotas. Es cultivado en muchas zonas del mundo y muy utilizado en la cocina. Tiene un efecto descongestionante y antibacteriano, por lo que es de gran ayuda en casos de catarros, sinusitis, tos con flemas o exceso de flemas.
- Cebolla: La cebolla procede de Asia. Hipócratesla prescribía como diurético, para curar heridas y tratar neumonías. La medicina tradicional china la recomienda sobre todo para enfermedades respiratorias.
- Cúrcuma: es originaria del Sureste Asiático, donde su uso culinario tiene al menos veinticinco siglos. Tiene grandes efectos antioxidantes y antiinflamatorios.
- Alcanfor: es una sustancia sólida, inflamable y blanca o transparente que se encuentra en la madera del árbol Alcanforero, originario de Borneo. Tiene propiedades antisépticas, analgésicas y rubefaciente, por eso se usa para reducir el enrojecimiento, el dolor localizado y disminuir la inflamación. Es uno de los ingredientes clave de muchos expectorantes, es un buen remedio para la tos y descongestiona la nariz. Hay que tener en cuenta que es una sustancia fuerte que puede irritar.
Mencionar, además, dos compuestos que elaboran las abejas a partir de las plantas:
- Propoleo: Sustancia resinosa que las abejas utilizan para cubrir herméticamente las paredes de la colmena y así protegerla de virus, hongos y bacterias, propiedades de las que también nosotros nos podemos beneficiar.
- Polen: El polen lo elaboran las propias abejas una vez que lo transportan de las platas al panal. Tiene una apariencia en forma de gránulos amarillos o anaranjados que puede consumir en grano, polvo o en cápsulas en forma de suplemento. Sube las defensas, y estimula el sistema inmune.
Forma de uso
Todas se pueden utilizar en varios formatos:
- En infusión.
- Tintura madre: añadir 15 gotas, 7 si es un niño, en un poco de agua mineral y tomar de 2 a 3 veces al día.
- El Tomillo, Romero, Cebolla, y Eucalipto se pueden utilizar en vaporizadores para el ambiente.
- También se pueden encontrar en: comprimidos, cápsulas.
- El Polen se encuentra en gránulos o polvo, hay que tomar una cucharadita disuelto en agua hervida, zumo natural o leche vegetal en ayunas por la mañana.
- Muchas de ellas las utilizamos normalmente en nuestra cocina por sus efectos, como el tomillo, el ajo y el pimentón que ayudan a conservar los embutidos.
El Aloe Vera, podemos tomar su jugo o preparar jarabes.
El jugo lo encontramos comercializado o podemos fabricarlo si tenemos una planta de aloe como mínimo de 2 años. El jugo es la base para hacer jarabes.
Jugo de Aloe Vera (proporciona todas las propiedades del aloe):
- Cortar las pencas de aloe vera por la base. Tener cuidado con las espinas, lavar las hojas para que no queden resto de tierra u otro elemento extraño.
- Secar las pencas y recortar la punta y la base, unos tres centímetros de cada extremo.
- Pelar las pencas y con la ayuda de una cuchara, extraer la pulpa.
- Lavar la pulpa, escurrir y triturar.
- Agregar el agua y el jugo de medio limón para conservarlo.
Para hacer jarabes expectorantes mezclar el jugo de aloe fabricado anteriormente con:
- Jengibre.
- Pimienta.
- Cebolla con rabanitos.
- Como el sabor no resulta agradable se puede añadir un poco de miel de manuka (por sus propiedades anitibacterianas). Para conservarlo añadir coñac.
- Se ponen los ingredientes que hayamos elegido en un frasco con tapa hermética, tapar el frasco con un paño delgado de algodón, cerrarlo con un elástico y dejar reposar 4 días en un lugar fresco y sombrío.
- Pasados los 4 días retirar los vegetales (si los hemos añadido) y cerrar el frasco con su tapa.
El Alcanfor lo podemos encontrar en tabletas y bolitas. Antes se ponía dentro de los armarios por su poder antiséptico y repeler las polillas. Lo podemos utilizar:
- Poner un poco de una tableta dentro de una bolsita de algodón y llevarla prendida al cuerpo.
- Hacer un linimento con aceite de almendras al que se añade un poco de polvo de alcanfor con ello se frota el pecho suavemente.
Este artículo no suple la consulta de un médico. En caso de duda, gravedad o persistencia de los síntomas, consulte con su médico de confianza.