El ayuno. Respuestas para tus preguntas
¿Qué diferencias hay entre ayunar e inanición?
El ayuno es algo totalmente voluntario, una elección individual; tiene un comienzo y un fin y un objetivo claro, sea éste la curación, una consecución política o una visión espiritual. La inanición, es involuntaria; no supone libertad de opción, sino que ocurre a consecuencia de circunstancias externas, como la guerra, la sequía, la perdida de cosechas, la pobreza. Significa no tener lo suficiente para comer durante mucho tiempo y produce un debilitamiento y desgaste que consume el cuerpo.
¿Qué es ayunar?
1ª Definición
Ayunar es: vivir de las propias reservas adaptando al organismo de forma natural produciendo revolución y equilibrio físico y psíquico.
2ª Definición
El ayuno es un medio natural, extraordinario, de supresión de los trastornos de salud, pero no constituye en absoluto una técnica definitivamente preventiva para evitar la reaparición de perturbaciones.
¿Cuál es la mejor época para emprender un ayuno?
Está es una pregunta habitual para la persona que quiere ayunar. “Hace falta ayunar cuando se siente realmente la necesidad, y sólo el postulante a ayunador puede, en lo que le concierne, sentir en lo más profundo de sí mismo la llamada al ayuno”.
A veces, se dan interferencias sociales que hacen que el candidato al ayuno no pueda estar libre en el momento que experimenta el deseo de ayunar. Deberá entonces hacerlo tan pronto como le sea posible.
El periodo estival de alta temperatura no es el mejor para realizar un ayuno, contrariamente, a la opinión de los diferentes autores que se han expresado sobre el tema. Hay dos niveles diferentes de temperatura favorable al trabajo de eliminación de toxinas.
- La primera temperatura, en la que han pensado todos los autores, es la del ambiente que rodea las partes exteriores del cuerpo: músculos, piel etc. Debe ser confortable: para una persona vestida, puede ser del orden de 18 a 26º C. Por debajo de 18º grados aparece la sensibilidad al frió, por encima de 26º comienza a ser exceso de calor.
- La segunda temperatura es la del aire que penetra en los pulmones. Un aire demasiado caliente aminora el trabajo de eliminación a nivel pulmonar. Esta segunda temperatura debe oscilar entre 16 y 20º C.
Lo ideal para el ayunante es respirar aire fresco mientras mantiene su cuerpo caliente.
Dicho todo esto la época que me parece más idónea para la realización del ayuno es la primavera, en el momento que la calefacción no es necesaria.
Del mismo modo, el pre-otoño, al no necesitar calefacción, es igualmente favorable al desarrollo del ayuno.
¿Quién puede ayunar?
La gente poco enterada se sorprende cuando se le habla de ayunar. Algunos consideran el ayuno una practica medieval desfasada o como un medio extravagante de purificación utilizado por ciertos espiritualistas. Para otros, la mayoría, es un medio para adelgazar.
El hecho de abstenerse de comer es considerado, pues, como un contrasentido, una privación, incluso como una mortificación infligida al organismo. Pase aún que ayunen los obesos, pero los demás y particularmente los delgados, eso viene a ser una pura locura. Bien aclaremos un poco ¿quien puede ayunar?.
a) Los obesos alimentarios o exógenos. Se trata de obesidad más simple, que proviene de un exceso de alimentación. Tiene que reducir la alimentación por etapas.
b) Obesos orgánicos y funcionales o endógenos. Estos tipos de obesidad son más complejos que el caso anterior. Se llama endógena porque proviene de un funcionamiento incorrecto de órganos o de funciones internas del organismo.
c) En los pesos normales, estas personas vacilan a la hora de ayunar, por temor a volverse delgados y sobre todo a no poder recobrar ya su peso y capacidad muscular iniciales. Es la situación del ayunador ideal, que ayuna de vez en cuando para perfeccionar una salud ya excelente. Si la salud estuviese alterada, si se hace correctamente la recuperación del peso es rápida y las fuerzas vuelven en un tiempo breve.
d) En delgados, aunque a menudo sobrealimentados, están subnutridos (a veces con carencias y anémicos) por la insuficiencia de los órganos y funciones digestivas y nutritivas. Es aconsejable que ayunen.
e) El ayuno en los débiles. La posibilidad de ayunar depende igualmente del estado vital del organismo.
f) El ayuno en los anémicos. Al igual que los delgados y débiles. El ayuno está indicado, pero hay que actuar con prudencia para no sobrepasar los límites del organismo.
g) El ayuno en niños. Esta indicado el ayuno corto, pues sus organos no están lesionados, y menos sus funciones.
h) El ayuno en los ancianos. Igual que a los niños, se aconsejan ayunos cortos. Suelen soportar los ayunos con mucho provecho. Tienen que ser muy vigilados, para evitar el estrés en unos organismos cuya vitalidad es reducida.
Vemos que el ayuno puede llevarse a cabo por muchísimas personas en situaciones muy diferentes. Aconsejamos que si tiene idea de hacer un ayuno póngase en manos de un profesional médico, naturópata, de esta forma obtendrá las garantías necesarias que da un profesional cualificado.
David Saugar (Antiterapeuta)
Centro Ceres (Sotillo de la Adrada)