Contaminantes III
La salud de nuestros descendientes va a depender de nuestra herencia genética afectada por una salud cada vez mas deteriorada ya que está vinculada con el medio ambiente donde vivimos.
Vivimos rodeados de millones de químicos sintéticos, inocuos a dosis bajas pero no sabemos los efectos por su acumulación en el organismo ni en el medio ambiente ni por su interacción entre ellos.
Convivimos con estos tóxicos ambientales y productos químicos. Estamos convencidos, por una incesable presencia publicitaria de sus virtudes; en el otro lado se han dejado olvidar los remedios tradicionales que se heredaron generación tras generación. Nos hemos convencido de que necesitamos tener muchas cosas una para cada cosa, en vez de tener pocos productos sencillos y ecológicos, para todo. Si hiciéramos un listado de todos los productos que utilizamos día a día, en limpieza, aseo personal, alimentación, electrodomésticos, muebles, construcción, trabajo, lugares públicos, etc, nos haría recapacitar sobre ello.
Seguimos sin darnos por aludidos, dejamos en manos de la industria y la administración confiando que estos productos se habrán probado suficientemente, hacemos como que no pasa nada.
Nuestro mundo, nuestra vida se está llenando de productos químicos. Taparnos los ojos y seguir dejándonos llevar por formas de comprar compulsivas sin reflexionar sobre lo verdaderamente necesario, no es solución y seguiremos pagando el precio de las consecuencias de todo ello.
Información sacada del Fondo para la defensa de la salud, Nicolás Olea, Primavera silenciosa de Carlson, Mi estrella de Mar de Mª José Moya.
Jesús Ortega Espada